Historia fototextoinicio

La Asociación Pro-Infancia Riojana, APIR, reconocida de Utilidad Pública por el Ministerio de Interior, se crea en Logroño en el año 1981.

Un grupo de profesionales, preocupados por la situación y las necesidades de las personas más desfavorecidas, tomaron conciencia de la necesidad de participar de manera activa en la solución de la problemática social, familiar, de integración y formación que vive el joven y el niño en nuestra Comunidad Autónoma.

Con este fin se ponen en marcha una escuela taller y pisos de acogida. Más tarde, en el año 1991, APIR se instaura en la zona del Casco Antiguo de Logroño, trabajando en el campo de la prevención y centrando los esfuerzos en la problemática infantil y juvenil, desde la cercanía al medio donde viven los niños y jóvenes.

Comenzó entonces un nuevo estilo de trabajo que se constituye en nuestra seña de identidad,  cercanía y la profesionalidad. Salimos a la calle a buscar a los chicos y chicas que nada quieren con el colegio o el mundo adulto, jugamos con los más pequeños, compartimos con los mayores, hablamos con su padres, profesores o con cualquier persona que pueda ser un referente adulto que les guíe. Pero todas estas acciones están estructuradas en un plan de intervención basado en los principios de la Psicología, la Educación y el Trabajo Social.

La profesionalización de APIR no supuso un menoscabo al trabajo de los voluntarios, que se percibe como el complemento del técnico y como el desarrollo de la responsabilidad social con los más pequeños. El voluntario conoce la realidad en primera persona e interviene para transformarla.

Han sido muchos los proyectos que se han realizado durante estos años, siempre siguiendo la necesidad de las familias y de los menores. Como toda historia, contamos con éxitos y con fracasos, pero nos enorgullece haber participado en el desarrollo de tantos niños y niñas riojanos y de haber trabajado y seguir haciéndolo por la igualdad y el desarrollo de todos sus derechos.

En la actualidad, APIR desarrolla su labor en toda la ciudad de Logroño, en Calahorra y en la Mancomunidad de Moncalvillo.